Todo sobre el dolor Para pacientes y profesionales de la salud

Publicado: 06 de abril de 2016 Última Revisión: 19 de septiembre de 2017

Actividad diaria y dolor

Cuando el dolor entra a formar parte de la actividad diaria es importante crear mecanismos que faciliten la vida y disminuyan el dolor. Los cambios en los hábitos diarios, en el mobiliario del hogar y en el puesto de trabajo y la adaptación postural al levantarse, al dormir, al sentarse y al trabajar, son factores que ayudan a modificar la experiencia del dolor.

Para los pacientes con dolor, retomar la actividad diaria requiere una actitud positiva y un esfuerzo que se verá recompensado a medida que volvemos a realizar las actividades habituales.

Para ello debe seguir las indicaciones de su médico y las siguientes recomendaciones:

  • Informar a su médico de todo lo que lee relacionado con la salud y lo que le recomiendan otros médicos.
  • Solicitar a los médicos explicaciones detalladas de su estado en términos que usted pueda entender.
  • Hacer ejercicio físico diario adaptado a sus necesidades, edad y estado de salud. El ejercicio moderado permite que en el futuro la movilidad sea mejor.
  • Retomar sus actividades diarias, tanto personales como laborales cuando le sea posible. Volver a sentirse activo y útil reduce el tiempo en el que se piensa en el dolor y mejora la calidad de vida.
  • Aprender a relajarse y cuidar las posturas y movimientos.
  • Fomentar y cuidar las relaciones sociales. La familia y los amigos pueden ser un buen antídoto contra el dolor. Cuando se siente dolor, enfrentarse al día a día es como comenzar un largo camino.

En esta sección pretendemos ayudarle con unas sencillas pautas a abordar cómodamente distintas situaciones.

Al levantarse

La mejor manera de levantarse de la cama es:

  • Tumbarse de lado.
  • Bajar despacio las piernas de la cama, al mismo tiempo que con los brazos apoyados en la cama se impulsa hacia arriba.
  • Quédese sentado unos segundos y colocando las manos sobre la cama a ambos lados del cuerpo impúlsese despacio.

Cuidado personal

Existen muchos objetos fáciles de encontrar e instalar en nuestro cuarto de baño para facilitar el aseo personal. Si tiene dificultades para el acceso a la ducha utilice asas de baño para agarrarse e impulsarse con más facilidad.

  • Si se cansa utilice un taburete de ducha.
  • Para peinarse utilice peines de mango alargado.
  • Utilice prendas de vestir y calzado cómodo. Se vestirá con más facilidad si utiliza ropa holgada que no ejerza presión sobre el cuerpo al ponérselo.
  • Use calzadores largos para el calzado y accesorios que le permitan ponerse calcetines y medias.

En el trabajo

Si debe afrontar su jornada laboral con dolor, recuerde:

  • Siéntese en una silla regulable con un buen apoyo lumbar que le permita tener una postura correcta, sea cual sea su tipo de dolor.
  • Colóquese al alcance de la mano todo aquello que necesite para su labor diaria. Evite así levantarse innecesariamente.
  • Programe unos tiempos de descanso postural. Levántese de la silla cada hora y dese un pequeño paseo.
  • Si trabaja manejando cargas pesadas sostenga los objetos cerca de su cuerpo. Esto genera menos tensión en las articulaciones. Siempre que sea posible utilice herramientas para arrastrar los objetos en lugar de levantarlos.

En el ocio

Cuando se siente dolor es fundamental incorporar a nuestro día a día una actividad física ligera a moderada, para fomentar la movilidad frente al sedentarismo. Un paseo diario o unos ejercicios en casa son una buena solución siempre que se realicen con constancia y nuestro médico o fisioterapeuta estén informados de estas actividades.

Para leer coloque el libro abierto sobre una mesa o sobre un soporte que no le obligue a bajar la cabeza, incluso en la cama.

Si conduce, coloque el asiento del conductor de manera que le sea cómodo acceder a todo el cuadro de mandos. Si viaja, programe sus paradas y bájese del coche con despacio y con cuidado.

Para dormir

Muchos expertos recomiendan el cambio de colchón cada 6-8 años. Un colchón en malas condiciones puede dificultar el proceso del sueño. Si le resulta cómoda utilice una almohada cervical.

Cuando dormimos nuestro cuerpo tiende a colocarse en la postura que le es más cómoda para aliviar nuestro dolor. Aunque muchas veces conciliar el sueño es la parte más difícil. Estudie cual es su postura más cómoda y utilice almohadas como apoyo.

Evite automedicarse para dormir.

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