Dolor rectal: causas, patologías relacionadas y diagnóstico

25 de junio de 2024


¿Qué es el dolor rectal y como se manifiesta?

El dolor rectal es un síntoma común que se presenta en una amplia gama de patologías anorrectales, tanto benignas como malignas, orgánicas y funcionales, y constituye una razón frecuente de consulta en Atención Primaria y especializada.1

Este dolor puede manifestarse antes, durante o después de la defecación, variando desde una molestia leve que puede agravarse con el tiempo hasta un dolor intenso que puede limitar las actividades diarias.2

El dolor anal tiene múltiples causas, la mayoría de ellas comunes y tratables. No obstante, si el dolor persiste por más de 24 a 48 horas, es fundamental consultar a un médico. Si además se acompaña de fiebre, se debe buscar atención médica urgente.2


Causas y patologías más comunes

Es crucial preguntar al paciente sobre las características del dolor (ubicación, duración, ritmo, etc.), así como sobre los síntomas relacionados con las patologías anorrectales más prevalentes.1

  • Enfermedad hemorroidal: Las hemorroides son la patología anorrectal más común, presentándose típicamente con picazón, prolapso y sangrado al final de la defecación. El dolor surge cuando ocurre la trombosis del plexo hemorroidal, siendo esta su principal complicación.1-2
  • Fisura anal: El canal anal es un conducto corto rodeado de músculo ubicado al final del recto. El recto es la sección inferior del colon o intestino grueso. Una fisura anal, también conocida como fisura en el ano, es una pequeña herida o desgarro en el revestimiento del canal anal. Las fisuras anales son frecuentes, pero a menudo se confunden con otras afecciones anales como las hemorroides. El desgarro generalmente se ubica en la comisura posterior (más del 90%), en pacientes jóvenes o de mediana edad con estreñimiento, diarrea crónica o cirugía anal previa. Una localización atípica (anterior o lateral), presencia de múltiples fisuras u otros síntomas asociados pueden indicar una enfermedad subyacente como la enfermedad de Crohn con afectación perianal, tuberculosis anal, infección por VIH, entre otras.1-2
  • Absceso y fístula anorrectal: El absceso anorrectal se caracteriza por un dolor pulsátil, constante, que empeora al sentarse. Según su localización, se clasifican en perianales (el más frecuente), isquiorrectales, interesfinterianos y supraelevadores.1
  • Prolapso rectal: Consiste en la exteriorización de la mucosa rectal o la totalidad del espesor rectal a través del ano, observándose los anillos concéntricos de mucosa. Puede asociarse al esfuerzo defecatorio y se presenta inicialmente con molestias vagas perineales, tenesmo, sensación de masa, estreñimiento o incontinencia. El dolor aparece en caso de incarceración o ulceración.1
  • Cáncer anal: Los síntomas más frecuentes incluyen sangrado rectal, dolor anal, sensación de masa en el ano o el recto, cambios en el ritmo intestinal y pérdida de peso.1
Dolor rectal: causas, patologías relacionadas y diagnóstico

Diagnóstico del dolor anorrectal

En la evaluación inicial, es fundamental realizar una anamnesis detallada y un examen clínico general y específico perianal, con el fin de orientar el diagnóstico y detectar señales de alarma.1

En la mayoría de los casos, el diagnóstico se puede alcanzar con una buena anamnesis y una adecuada exploración anorrectal, reservando las pruebas complementarias para casos con signos de alarma. Si todos los estudios son normales y los síntomas son compatibles, podría tratarse de un "dolor anal funcional", descrito según los criterios de Roma IV1. Los criterios mencionados son:3

  • Dolor anal recurrente.
  • Duración de dolor igual o superior a 30 minutos.
  • Exclusión de otras causas de dolor anal (organicidad) como enfermedad inflamatoria intestinal, abscesos perianales, fisuras, proceso hemorroidal (trombosis), prostatitis, coccicodinia y otras alteraciones del suelo pélvico

Tratamiento y recomendaciones

En todos los casos, consulte con su médico quien le informará sobre el tratamiento adecuado y las posibles alternativas según la causa del dolor.4

No obstante, hay varias medidas simples que pueden ayudar a controlar y reducir los síntomas dolorosos anales:

  • Si las deposiciones son duras, consuma una dieta rica en fibra (frutas, verduras, legumbres) y beba abundante líquido.4
  • Realice baños de asiento en agua tibia después de cada deposición y 2 o 3 veces al día.3
  • Practique ejercicio regularmente.4
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