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Publicado: 05 de abril de 2016 Última Revisión: 06 de mayo de 2017

¿Qué es el dolor postoperatorio?

Han sido muchos los avances farmacológicos y tecnológicos en el dolor agudo postoperatorio (DAP) y en cirugía mayor ambulatoria (CMA) pero el dolor postoperatorio, con una incidencia superior al 30%, sigue siendo uno de los problemas más relevantes para los pacientes y los anestesiólogos.

Aunque la primera anestesia consiguió la cirugía sin dolor en 1846, siglo y medio después, aún no se ha conseguido eliminar el dolor postoperatorio en los hospitales.1

El dolor postoperatorio o postquirúrgico es aquel que aparece como consecuencia del acto quirúrgico. Se ha dividido convencionalmente en dolor preoperatorio, transoperatorio y posoperatorio; solo a estos dos últimos se les ha dado un énfasis en el abordaje integral del paciente que va a ser intervenido quirúrgicamente.

Se produce por las manipulaciones propias del acto quirúrgico (como tracciones y secciones de los tejidos) y la liberación de sustancias algógenas o productoras del dolor. Las sustancias algógenas son aquellas que se liberan a la sangre cuando se produce una lesión o traumatismo directo sobre un tejido que causa daño en las células. Ejemplos de sustancias algógenas son el potasio, prostaglandinas, leucotrienos, histamina, sustancia P, etc. Estas sustancias activan o sensibilizan los nociceptores o receptores del dolor. Una vez activados, los nociceptores transmiten la señal de dolor hacia el sistema nervioso central a través de la médula espinal.

El dolor postquirúrgico se caracteriza por ser agudo, predecible y autolimitado en el tiempo. Es un dolor de tipo nociceptivo, asociado con reacciones vegetativas, psicológicas, emocionales y conductuales. Si no se trata adecuadamente, puede cronificarse. Está condicionado por una serie de factores epidemiológicos como son el tipo de paciente, la preparación prequirúrgica, la intervención quirúrgica, la técnica anestésica empleada, las complicaciones que pueden surgir perioperatoriamente y los cuidados postquirúrgicos, sin olvidar que el dolor es una experiencia subjetiva influenciada por distintos agentes que están interrelacionados. 2

Aproximadamente el 70% de los pacientes experimentan dolor severo en algún momento de su recuperación, y un 30% dolor moderado después de ser sometidos a un procedimiento quirúrgico.3-5 La prevalencia del dolor postquirúrgico en España ha sido estudiada a lo largo de los años, con valores que van desde el 16% al 69%.6-11 De hecho, en uno de esos estudios, se aprecia cómo un 53% de los pacientes muestra dolor al llegar a planta tras la operación, un 59% 24 horas después y un 69% 48 horas después. 7 A pesar de estas grandes diferencias, la prevalencia del dolor postoperatorio es alta.

Algunas de las causas de esta elevada prevalencia son la ausencia de conocimiento por parte del personal sanitario, desconocimiento por parte del paciente sobre las consecuencias del dolor no tratado de forma adecuada, ausencia de una estructura que gestione el dolor a lo largo de todo el periodo perioperatorio y la valoración inadecuada de la intensidad del dolor.12 Sólo el 36% de los servicios quirúrgicos evalúan el dolor con escalas clínicas y únicamente en el 28% están satisfechos con el tratamiento del problema.13

Para controlar el dolor de los pacientes tras una cirugía se han dividido los episodios quirúrgicos en cirugía mayor y menor dentro de las diferentes especialidades, administrando pautas analgésicas de acuerdo con estos parámetros. Aun así, hoy en día se tienden a emplear pautas móviles y progresivas para conseguir el suficiente nivel de analgesia en todo momento.

Una correcta educación del paciente postquirúrgico al que se le da el alta hospitalaria para su recuperación domiciliaria tiene como objetivos fundamentales reducir la ansiedad, el dolor y aumentar el grado de satisfacción de los pacientes. Un objetivo importante de la educación es preparar a los pacientes y familiares para llevar una correcta analgesia con un cumplimiento terapéutico adecuado.

 

BIBLIOGRAFÍA

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  7. Aboy A, Delgado C, Presedo I, et al. Dolor en paciente postquirúrgico. Asoc Esp Enf Urol. 2003;86:11-14.
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  9. Gallego JI, Rodríguez de la Torre MR, Vázquez-Guerrero JC. et al. Estimación de la prevalencia e intensidad del dolor postoperatorio y su relación con la satisfacción de los pacientes. Rev Soc Esp Dolor. 2004;11(4):197-202.
  10. Galí J, Puig C, Carrasco G, et al. Experiencia en el tratamiento multidisciplinar del dolor agudo postoperatorio. Rev Calidad Asistencial. 2004;19(5):296-303.
  11. Bolíbar I, Català E, Cadena R. El dolor en el hospital: de los estándares de prevalencia a los de calidad. Rev Esp Anestesiol Reanim. 2005;52:131-140.
  12. Zaragozá F, et al. Dolor postoperatorio en España. Primer documento de consenso. Avalado por: Universidad de Alcalá (Madrid), Asociación Española de Cirujanos (A.E.C.), Grupo de Dolor de la S.E.C.O.T., Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (S.E.D.A.R.) Sociedad Española del Dolor (S.E.D.). Madrid: Impreso en Runiprint, S.A. 2005.
  13. Puig MM, Montes A, Marrugat J. Management of postoperative pain in Spain. Acta Anaesthesiol Scand. 2001;45(4):465-70.

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