Todo sobre el dolor Para pacientes y profesionales de la salud

Publicado: 06 de abril de 2016 Última Revisión: 12 de septiembre de 2017

¿Qué es el dolor por quemadura?

El dolor producido por quemadura es uno de los más incapacitantes. Al producir necrosis celular, sea cual sea el origen de la quemadura, su recuperación es lenta y muy dolorosa. Es un tipo de dolor que lleva asociado un fuerte componente psicológico que se potencia mientras más largo es el proceso de cicatrización.

Las quemaduras se producen por contacto directo o indirecto con calor, corriente eléctrica, radiación o agentes químicos, llegando a provocar muerte celular.

Se han definido tres niveles de quemaduras:

  • Las quemaduras de primer grado afectan sólo la capa externa de la piel. Causan dolor, enrojecimiento e hinchazón.
  • Las quemaduras de segundo grado afectan ambas, la capa externa y la capa subyacente de la piel. Causan dolor, enrojecimiento, hinchazón y ampollas. También se llaman quemaduras de espesor parcial.
  • Las quemaduras de tercer grado afectan las capas profundas de la piel. También se llaman quemaduras de espesor total. Causan piel blanquecina, oscura o quemada. La piel puede estar adormecida.

Las quemaduras se dividen en dos grupos:

  • Quemaduras menores:
    • Quemaduras de primer grado en cualquier parte del cuerpo.
    • Quemaduras de segundo grado de menos de 5 a 6 centímetros de ancho.
  • Quemaduras mayores que incluyen:                                    
    • Quemaduras de tercer grado.
    • Quemaduras de segundo grado de más de 5 a 6 centímetros de ancho.
    • Quemaduras de segundo grado en las manos, los pies, la cara, la ingle, las nalgas o sobre una articulación importante.

Las quemaduras graves necesitan atención médica inmediata. Esto puede ayudar a prevenir cicatrización, discapacidad y deformaciones.

Las quemaduras en la cara, las manos, los pies y los genitales pueden ser particularmente graves.

Existen muchos tipos diferentes de dolor por quemadura, por lo que el dolor de cada persona es único. Es importante entender el tipo, la intensidad y la duración de su dolor para obtener el mejor tratamiento. La gravedad del dolor no está relacionada necesariamente con el tamaño o la gravedad de la lesión. Las pequeñas quemaduras pueden resultar muy dolorosas y algunas grandes quemaduras, no tan dolorosas.

  • Dolor agudo: dolor intenso a corto plazo que normalmente ocurre durante un procedimiento como el vendaje o la terapia física.
  • Dolor intercurrente: dolor que va y viene durante todo el día, a veces debido a la cicatrización, a las contracturas (músculos apretados) o al reposicionamiento de la herida.
  • Dolor en reposo: dolor de "fondo" que casi siempre está presente.
  • Dolor crónico: dolor continuo que dura 6 meses o más después de que la herida ha sanado.
  • Dolor neuropático: dolor causado por los daños y regeneración de las terminaciones nerviosas de la piel.

El dolor por quemadura interfiere de forma importante en la calidad de vida del paciente afectando a:

  • El sueño: el dolor puede dificultar su capacidad para conciliar el sueño o para permanecer dormido.
  • La capacidad de trabajar: el dolor puede limitar su capacidad para funcionar o concentrarse en el trabajo.
  • El estado de ánimo: el dolor puede causar depresión y ansiedad, especialmente cuando el dolor es severo y dura mucho tiempo.
  • La calidad de vida: el dolor puede impedirle que pueda disfrutar del tiempo con sus seres queridos o realizar actividades que son significativas.
  • La curación: el dolor puede interponerse en el camino de su curación si le impide poder dormir, comer o hacer suficiente ejercicio. La recuperación de este tipo de lesiones obliga en ocasiones a recurrir a terapias no farmacológicas que ayuden al paciente ha convivir con el dolor.
  • La relajación: una quemadura le impone un estrés enorme al cuerpo que se prolongará durante muchos meses a lo largo de la fase de recuperación. Este estrés provoca tensión muscular que puede incrementar el dolor. Las técnicas de relajación pueden utilizarse para disminuir el estrés en su cuerpo.
    • Las técnicas de relajación cognitiva (el pensamiento) utilizan el poder de sus pensamientos para aliviar el estrés. Estas técnicas incluyen la meditación y un proceso llamado "restructuración cognitiva" que le ayuda a cambiar su forma de pensar acerca de su dolor y le aseguran que el dolor es temporal y manejable.
    • Las técnicas de relajación somática utilizan métodos físicos, como la respiración profunda, el yoga y la relajación muscular progresiva, para aliviar la tensión en los músculos.
    • La hipnosis ha demostrado ser una herramienta poderosa para aliviar el dolor agudo y crónico. Un psicólogo puede enseñarle cómo practicarse una auto-hipnosis e incluirla en su rutina diaria.
    • Controlar el ritmo de las actividades: la actividad diaria y el ejercicio regular son cruciales para desarrollar su fuerza física y su vitalidad, y para aumentar su rango de movimiento. Pero si se esfuerza demasiado, esto puede aumentar el dolor.

BIBLIOGRAFÍA

  1. U.S. National Library of Medicine. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000030.htm
  2. Shelley A. Wiechman, et al. Gestión del dolor después de una lesión por quemadura. Traumatic Brain Injury Model System Consumer Infor­mation. http://www.msktc.org/lib/docs/burn-manange_pain-span_bzedits.pdf

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