Todo sobre el dolor Para pacientes y profesionales de la salud

Publicado: 08 de noviembre de 2017

Yoga y dolor

Muchas personas se ejercitan con el yoga con la esperanza de aliviar un dolor o una lesión. Estudios recientes informan que cerca de un 21% empeoró su dolor muscular o de las articulaciones. Y casi en el 11% el yoga provocó nuevos problemas; los más habituales fueron el dolor de mano, muñeca, codo u hombro.

El dolor lumbar inespecífico es una afección frecuente y potencialmente invalidante, que por lo general se trata mediante el autocuidado y la medicación. Para el dolor lumbar crónico, las guías actuales señalan que puede ser beneficioso el tratamiento con ejercicios. El yoga es un ejercicio de mente-cuerpo utilizado para el alivio del dolor lumbar inespecífico.

Recientes estudios sobre el beneficio del yoga en el dolor lumbar no han dictaminado la fiabilidad de este tipo de ejercicio como una solución apropiada para el alivio del dolor.

Una revisión de estudios elaborada por expertos de la Universidad de Maryland, Estados Unidos, ha puesto en entredicho los supuestos beneficios del yoga para tratar el dolor de espalda, ya que, aunque sí parece ser mejor que la inactividad física, hay poca evidencia de que se preferible a otros ejercicios de espalda para aliviar estas molestias.

El análisis, publicado en la revista Cochrane Database of Systematic Reviews, evaluaba aquellos casos de dolor de espalda que persistían durante al menos 3 meses y tenían una causa desconocida. En total, los autores analizaron datos de 1.080 participantes de 7 ensayos clínicos de Estados Unidos, tres de la India y dos de Reino Unido. En cada ensayo, las clases de yoga fueron diseñadas específicamente para ayudar a los problemas de espalda y fueron conducidos por profesores cualificados.

Según explica Susan Wieland, del Centro de Medicina Integrativa en Baltimore y principal autora del estudio, sólo había pruebas moderadamente positivas de que el yoga fuera efectivo después de 6 meses, cuando se comparaban los resultados con los de aquellos pacientes que no realizaron ningún ejercicio. Pero cuando el yoga se practicó durante periodos más cortos, los beneficios eran menos convincentes. "Parece que el yoga es mejor que no hacer nada y ofrece pequeñas mejorías en el dolor y de movimiento", ha señalado Wieland, quien añade que no observaron evidencias de que el yoga sumado a otros ejercicios durante 10 semanas supusiera beneficio alguno.

Además, el 5% de los pacientes con dolor de espalda que probaron el yoga admitió que la técnica en realidad empeoró sus síntomas, algo que no se sabe si podría pasar también con otros ejercicios diseñados para aliviar el dolor de espalda. "Aunque ningún ejercicio es completamente seguro", ha añadido.

Asimismo, en los pacientes que aseguraron que su dolor de espalda se había mitigado gracias al yoga, esta mejoría tampoco pareció ser clínicamente importante. En una escala de 100 puntos, una mejora de 15 puntos sería suficiente para determinar un cambio en el día a día de estas personas pero en los estudios la mejora fue de unos 5 puntos.

En un estudio publicado el año pasado, Swain y sus colaboradores observaron las lesiones graves relacionadas con el yoga. Encontraron que entre 2001 y 2014, casi 30.000 estadounidenses acabaron en la sala de emergencias por lesiones atribuidas al yoga, incluyendo torceduras en las articulaciones, distensiones musculares graves e incluso fracturas. Y la tasa aumentó a lo largo de los años.

Aun así, dada la popularidad del yoga, el riesgo de terminar en emergencias es bastante bajo, dijeron los investigadores. En 2014, la tasa de lesiones tratadas en emergencias fue de 17 por cada 100.000 practicantes de yoga. "Así que aunque hay algo de riesgo de lesión", dijo Swain, "eso no debería hacer que la gente dejara de hacer yoga, porque hay muchos beneficios potenciales". Los estudios han vinculado el yoga con beneficios para la salud, desde reducciones en la presión arterial, el colesterol y la frecuencia cardiaca hasta mejoras en la depresión, la ansiedad y los problemas del sueño.

Una preocupación con respecto al yoga es que algunas de las posturas implican un rango extremo de movimiento de las articulaciones. Y lo que es razonable para una persona no es necesariamente lo adecuado para otra.

La recomendación general es que se practique el yoga sin un sobreesfuerzo y siempre con un monitor que tenga pleno conocimiento de sus dolencias y sepa modificar sus rutinas de ejercicio a sus intereses de alivio del dolor.

AYÚDENOS A MEJORAR

Nos gustaría recibir sus sugerencias para mejorar este artículo.

ESCRIBIR UN MENSAJE

Contenidos relacionados

Actividad diaria y dolor

ver más

#ActividadYDolor

Hábitos posturales

ver más

#ActividadYDolor

Cómo evitar el dolor postural al conducir

ver más

#ActividadYDolor