Información del programa
Programa para reforzar la capacitación de los profesionales en el manejo del dolor crónico, poniendo a su disposición herramientas que le permitan formarse en una especialidad que cada vez requiere mayores conocimientos y habilidades técnicas y mejorar la coordinación entre diferentes profesionales, para gestionar eficazmente la patología sin tener que derivar a las unidades de dolor, donde solo irían los casos que realmente lo necesitaran.
¿Por qué es importante el programa?
El dolor es la segunda causa de consulta en Atención Primaria (AP) y más del 50% de las consultas están relacionadas con el dolor crónico.
En el manejo del dolor, los médicos de atención primaria son, a menudo, los primeros en diagnosticar y tratar las enfermedades que causan dolor, tanto agudo como crónico. Esto los coloca en una posición clave para abordar y tratar el dolor, valorando las opciones tanto farmacológicas como no farmacológicas.
La evidencia disponible actualmente, pone de manifiesto que una correcta valoración biopsicosocial, un plan terapéutico integral (PTI) adecuado e individualizado y un manejo multidisciplinar, mejoran el dolor crónico en lo que respecta a la disminución del dolor, pero sobre todo en lo referente a aspectos emocionales, psicológicos y funcionales1.
Se denomina PTI, al conjunto de intervenciones terapéuticas multidimensionales personalizadas y consensuadas con cada paciente2 y los objetivos a alcanzar deben ser:
- La reducción de la intensidad del dolor
- El mantenimiento o mejora de los hábitos de vida saludables que incluya una alimentación, actividad física y descanso adecuados.
- La mejora del estado de ánimo.
- La preservación de la actividad laboral, social y familiar.
- La participación, el aprendizaje y el automanejo del dolor por parte del paciente.
Es por ello que en el presente Programa de Soporte a Pacientes (PSP) con Dolor Crónico hemos decidido incluir intervenciones psicoeducativas que faciliten la tarea del profesional de AP y aúnen información sobre: hábitos saludables, actividad física, patrón de sueño y descanso, alimentación, manejo de las emociones asociadas al dolor y la cronicidad, relajación y manejo no-farmacológico del dolor.
¿Qué encontrará el paciente en este material?
En el presente programa se incluye, en primer lugar, información práctica para respaldar las recomendaciones sanitarias proporcionadas por el profesional de atención primaria:
- Información sobre el dolor.
- Consejos para la mejora de hábitos saludables.
- Recomendaciones para el mantenimiento del apoyo social.
En segundo lugar, el programa incluye componentes relativos al tratamiento psico-emocional del dolor especialmente indicados en el dolor crónico3-5, que incluyen técnicas de tratamiento como:
- Activación conductual: es una estrategia recomendada en el tratamiento psicológico de la depresión. Trata de "activar" a la persona, en la medida de sus posibilidades actuales y de acuerdo con sus intereses y valores, incrementando conductas que hagan probable el contacto con las contingencias ambientales reforzantes y produzcan, a su vez, cambios en los pensamientos, el humor y la calidad de vida.
- Técnicas cognitivo-conductuales: buscan reducir la experiencia de dolor y su impacto emocional, fomentar la autoeficacia y el automanejo de la enfermedad mediante la re-conceptualización del dolor como un problema que puede ser manejable, la enseñanza de estrategias de afrontamiento activas para hacer frente al dolor, la modificación de los contenidos mentales con el fin de cambiar la experiencia emocional.
- Relajación: parte del intento de romper el círculo vicioso dolor-tensión-dolor. El dolor produce tensión muscular que tiende a perpetuarlo e incluso a incrementarlo.
Estas técnicas pueden aumentar la eficacia del tratamiento farmacológico de referencia y aumento de información, porque confieren al paciente de un sentido de control opuesto a los sentimientos de pasividad e indefensión, que empeoran la vivencia del dolor6.
Por último, el programa contiene un apartado con recomendaciones para mejorar la relación médico-paciente, que incluye consejos para preparar la consulta médica, pautas para mejorar la comunicación durante la consulta y estrategias para fomentar el cumplimiento terapéutico tras la consulta.

