Ahora que comienza el otoño y nos encaminamos al invierno, no son pocas las personas que se quejan de dolor producido por las bajas temperaturas y la humedad, principalmente en rodillas, cadera y articulaciones.
Los pacientes que sufren fibromialgia también se ven más afectados por el frío pero, ¿todo esto responde realmente a un mecanismo científicamente comprobado o se trata de uno de tantos mitos sobre la salud que circulan desde tiempos de nuestros abuelos?

¿Qué hay de cierto en todo ello?
Los estudios sugieren que existe una relación entre el dolor y las variables climáticas.2 Se ha encontrado un efecto significativo entre la humedad promedio diaria y la temperatura sobre el dolor articular.2
El frío produce:
- Vasoconstricción: Disminución del aporte de sangre al músculo.3
- Aumento de la tensión muscular.4
- Contracturas, inestabilidad articular, molestias articulares
- Agravamiento de las artropatías
- Disminución de la elasticidad de los ligamentos y tendones
Enfermedades sobre las que más influye el frío

En cualquier caso, según algunos estudios existen personas con una fuerte susceptibilidad a los cambios climáticos: entre el 20% y el 30% de la población es meteorosensible. 7,8
Por último, también debes saber que...
El frío local sirve para reducir el dolor. La crioterapia es el tratamiento con frío de determinadas zonas, ayuda a reducir el flujo sanguíneo de la región afectada mejorando la fase inflamatoria. Se debe aplicar en las primeras 72 horas después de que se produzca la lesión o en el agravamiento de una ya presente.9
