El dolor, cuando es crónico, acaba por convertirse en un factor estresante para nuestro cuerpo; no solo debido a la propia sensación dolorosa, sino también a todo aquello que conlleva vivir con el dolor y que agrava la situación (pensamientos catastrofistas, sensación de falta de control, problemas de sueño…).
Los tratamientos psicoemocionales han demostrado eficacia en el manejo y la autogestión del dolor y, dentro de ellos, las técnicas de relajación se consideran claves para mejorar la calidad de vida de las personas que conviven con el dolor.
En esta infografía abordaremos herramientas como la respiración diafragmática, la relajación muscular progresiva o el entrenamiento autógeno como aporte en el manejo de nuestro dolor:

