Grünenthal utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, ofrecer contenidos personalizados y mejorar sus servicios. Puede consultar más información al respecto en nuestra política de privacidad. Al pulsar en el botón de “Aceptar” para cerrar este aviso, usted declara estar conforme con nuestras condiciones de uso.

OK

Acupuntura para el tratamiento del dolor
;

Acupuntura para el tratamiento del dolor

06 de abril de 2016 Última revisión: 30 de agosto de 2017

La acupuntura, la electroacupuntura y otras técnicas relacionadas en el tratamiento del dolor son procedimientos de raíces milenarias, que derivan de la medicina tradicional china. Los métodos que habitualmente se emplean hoy en día bajo el término “acupuntura” son múltiples y podemos encontrarlos descritos como:

  • Acupuntura: empleo de agujas metálicas sobre puntos especiales de la piel.
  • Terapia de puntos gatillo: infiltración muy superficial de puntos reactivos de la piel.
  • Electroacupuntura: aplicación de corrientes eléctricas especiales sobre agujas de acupuntura.
  • Auriculoterapia: estimulación de puntos reflejo del pabellón auricular.

Hoy en día la OMS promueve el desarrollo de la acupuntura, tanto a nivel práctico, como de investigación. Los fundamentos de la acupuntura tradicional están basados en una paleomedicina que se ha mantenido a lo largo de siglos, por la constancia de sus efectos. Las teorías de la medicina china son anteriores a la existencia del método científico y, por lo tanto, sus métodos proceden de la observación y son empíricos. Según estas teorías, el elemento principal de nuestra actividad física es el llamado Qi (energía), un elemento no visible, próximo a nuestro sentido occidental de “fuerza vital”. El Qi recorre todo el organismo a través de unos “canales” que, como no son visibles, se denominan también “meridianos”.

Las agujas metálicas se insertan en puntos especiales de la piel, que corresponden a los llamados canales o meridianos, por donde circula la sangre y la energía. La acupuntura emplea agujas metálicas muy finas y pulidas, de diferentes longitudes y calibres dependiendo de la zona que haya que punturar. Son estériles y desechables. Las medidas varían desde media pulgada, hasta 8 y 10 pulgadas. Lo normal es manejar agujas de entre 1 a 3 pulgadas.

En una sesión normal, se suelen emplear de 10 a 12 agujas. Tras la inserción, que es prácticamente indolora, se procede a la manipulación acupuntural, que básicamente son movimientos de vaivén y rotación, hasta que los tejidos impiden seguir rotando. Estos movimientos buscan provocar la llamada “sensación acupuntural”, también llamada Deqi. Tras la obtención de esta sensación, se realizan maniobras repetidas sobre las agujas o bien se estimulan eléctricamente o se calientan con una técnica denominada moxibustión.

Existen evidencias cada vez más abundantes sobre la eficacia y seguridad de los tratamientos con acupuntura en el dolor crónico de afecciones como:

Una sesión no supera por lo general los 40 minutos, y de promedio basta con media hora. Hoy sabemos que estimulaciones muy repetidas y mantenidas en el tiempo, de más de una hora, pueden desencadenar reacciones contrarias a las buscadas (hiperalgesia).

Comparta esta historia:

Contenido relacionado

Media:

  • Referencias

    1. R. Cobos Romana. Acupuntura, electroacupuntura, moxibustión y técnicas relacionadas en el tratamiento del dolor. Rev Soc Esp Dolor. 2013; 20(5): 263-277.

La información proporcionada en Dolor.com no pretende sustituir el diagnóstico, el tratamiento o las recomendaciones de su médico. Si usted es un profesional sanitario, le recomendamos que lea atentamente las consideraciones generales para controlar el abordaje del dolor con cualquier fármaco que contenga un mecanismo de acción opioide.